CON ENRIQUE PEREZ RODRIGUEZ

COLUMNA ACERTIJOS

LUNES 3 DE AGOSTO DE 2015

Gilberto Haaz Diez

 

*Dicen que el tiempo y el olvido son como hermanos gemelos, que vas echando de más a quien un día echaste de menos. Camelot

 

CON ENRIQUE PEREZ RODRIGUEZ

 

“No dirigíamos un kínder”, me dijo al saludarle y decirle que andaba en la fama periodística y de redes sociales, por aquella otra fuga memorable de 2001, que se dio en sus tiempos que operaba la Dirección de Protección y Readaptación Social de la Segob. Suelo encontrar a Enrique Pérez Rodríguez en el mismo lugar y casi con la misma gente. Ahora tomábamos un café en Plaza Américas, mi hermano y el amigo que no es rico. Se detuvo y saludó. Iba de prisa, ya casi daban las tres, tiempo de comer y nosotros lo haríamos en el Gaucho del Che Siles y él, según dijo, lo haría con Miguel Ángel Yunes Linares, con quien lo une una amistad fraterna de 26 años y que Enrique, con lealtad ha estado a su lado en las buenas y en las malas, ambos dos, diría el ínclito Fox. Está aún en el Ayuntamiento del Chikiyunes, y allí seguirá como secretario, buen abogado que mamó el conocimiento en el legendario Colegio México de Orizaba, donde también estudió gente relevante de la política, como el rector Víctor Arredondo Álvarez. Enrique es suplente por la Gracia de los Yunes, del pluri número uno. El titular toma posesión de diputado federal el primero de septiembre, y pocos meses después, si los futuristas a la Walter Mercado aciertan, el jefe pedirá licencia para venir a buscar la candidatura en la madre de todas las batallas, el gobierno de Veracruz. Entonces, si gana, muchos buscarán su Ipyranga, para salir por piernas. Y Enrique, como suplente, jurará por la Bandera y la Constitución y por todos los Yunes, a quienes ha servido con fidelidad. Nos despedimos. “Me encuentro tranquilo y trabajando”, aseguró Pérez. Una vez le acompañé en Veracruz, cuando me invitó al ISSSTE a conocer esas instalaciones hospitalarias perfectas y muy profesionales, allí donde ahora otra gente muy capaz, Renato Alarcón Guevara, funge como delegado estatal y cuida esa dependencia de los malos comentarios, donde gente malosa asegura, como si ellos lo firmaran, que se va a privatizar. Nada. El sector Salud está en buenas manos, Renato lo cuida bien y el presidente Peña ha asegurado que no privatizará, en Salud, ni el saludo. No conozco al Delegado, pero tengo buenos comentarios por un mutuo amigo, Enrique Ampudia Mello. O sea, el instituto en buenas manos.

 

TURISMO AVASALLADOR

 

Hierve Veracruz de Turismo. Por doquier se ven placas de automóviles de otros estados. Era un sábado de mucha calor, diría Minga, una gente de mi pueblo. 33 grados y subiendo, marcaba el termómetro del auto. Acalorados. En Cotsco, donde me di una vuelta por unas galletas Gullón , hechas y exportadas desde un pueblo español de la zona Palentina, Aguilar de Campoo, un pueblo que huele a galletas, dulce y agradable, todo lo contrario a Orizaba, que cuando se entra a la ciudad uno huele la peste que origina Kimberly Clark, por sus químicos y desechos, allí en un pasillo cerca de los refrigeradores encontré a Luis Martínez Wolf, periodista, columnista de Notiver en su espacio, Barloventeando, un viejo lobo de mar, nos saludamos entre los empujones de los carritos de súper. Acaba de ser operado de un ojo, y portaba un parche como del Capitán Morgan. Le deseé se mejorara y nos despedimos. En las afueras, llamó mi atención, al igual que en las autopistas, que el Bronco Buganza, como suele llamarse, tenga panorámicos en espacios que suelen ser del gobierno (¿prestados o alquilados o manipulados?) El fantasma Buganzin, Fraile por las mañanas, quiere ser El Bronco que todos llevamos dentro, y un panista que iba allí con nosotros dijo y aseguró que no gana ni en su casilla cordobesa. Su Generando Bienestar, iniciales de nombre y su apellido, luce con una aleta de un tiburón y el texto “Se viene algo mas Bronco para Veracruz”. Si tú.

 

EL MALETON TIBURON

 

Llego por la noche y enciendo la tele para ver Veracruz-León. A poco, un gol extraordinario de Veracruz alentaba al Puerto. Todo iba bien, ganaban uno a cero y quizá se anotaran el segundo, para aniquilarlos, cuando, para variar, el portero Maletón (Edgar Melitón Hernández) hace una loca salida y permite que les empaten, aunque paró un penalti mal tirado, luego, hace otra loca salida y permite que le aventajen. Al rato, 4-1. Carlos Reynoso no se da cuenta que ese portero o es muy tonto y no sabe salir. Debía ponerlo en castigo a la banca, y como no sabe salir a darle diez vuelta al túnel de El Chapo, para ver si así aprende a salir. Los porteros de hoy tienen un defecto mayúsculo: no saben salir. Se apanican y cuando andan fuera de su área chica se sienten como Tom Hanks en la película náufragos, solos y abandonados. Debe Carlos Reinoso darle oportunidad al suplente, y sentar a este  Maletón. Fue el mismo que en la liguilla pasada dejó que los eliminaran, por su mala actuación. Es muy cierto lo que un día escribió Almudena Grandes: “Los porteros son los futbolistas que viven con más supersticiones en el terreno de juego. La soledad bajo los palos a menudo les llena de tics y de manías. Se sienten más observados que sus compañeros. Pasan de la gloria al fango en solo unos segundos, los que determinan un acierto o un fallo”.

 

CALLE MARTI

 

Después de comer, fuimos a la calle Martí del veracruzano fraccionamiento Reforma, una calle comparada con Masaryk o la de Homero en Polanco. Se ha convertido en una maravilla comercial, hay SPA, restaurantes, boutiques, cafeterías, tiendas, bares de copas y hasta un Notario, Leopoldo Muñiz Descalzo. Tiene esa zona un gran descuido del Ayuntamiento de Veracruz, sus camellones centrales dan pena. Debían ir con Chikiuyunes, aunque sé que las comparaciones son odiosas, y que les diga cómo se hacen las cosas, aquel avanza con el gran concreto al bulevar Ávila Camacho, mientras aquí todo languidece. Ándale Poo, ponte las pilas. O ven a Orizaba, acá te mostramos algo de lo bien hecho.

 

EL CRIMEN A PERIODISTA

 

En los twiters nos enteramos de otro crimen en el DF, a otro periodista, un fotógrafo llamado Rubén Espinosa Becerril, corresponsal de Proceso, Cuartoscuro y AVC en Veracruz. Articulo 19 da cuenta de ese crimen al periodista y a otros cuatro acompañantes, y Notiver y El Mundo de España, que asegura se fue de Veracruz por intimidaciones. Otro más en esa numeralia maldita. En un país donde ejercer la chamba de reportero, es muy riesgosa. Ojalá y la PGR atraiga el caso y el inepto jefe del DF vaya en una cacería sobre él o los criminales.

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