EN CAMPAÑAS

COLUMNA ACERTIJOS

MARTES 14 DE ABRIL DE 2015

Gilberto Haaz Diez

 

*De Nikita Kruschev: “Los políticos son siempre lo mismo. Prometen construir un puente aunque no haya río”. Camelot

 

EN CAMPAÑAS

 

Otto Von Bismark decía que “nunca se miente tanto como antes de las elecciones, durante la guerra y después de la cacería”. Y todo eso es muy cierto. Vivimos un proceso electoral en busca de escaños federales. Los y las candidatas de todos los partidos permitidos, ofrecen un México diferente, un Distrito donde nunca más sabrán lo que es la pobreza ni los sufrimientos ni las vacas flacas. Conmigo todo, sin mi nada, asemejan a los grandes dadores de la patria. La verdad es que uno debía apagar la tele, o hacer lo que en algunos canales de España hacen, que cuando llegan los comerciales te ponen un letrerito que anuncia en seis minutos regresamos, vamos a comerciales. Eso debía hacer el INE, no que obligó a las televisoras y a las estaciones de radio a saturarnos el coco oyendo a uno por aquí y a otro por acá prometiendo las estrellas y la luna, las dos al mismo tiempo. Al menos ayer me tocó asonzarme (eso es atarantarse) un poco en lo que veía en un corte una serie de Netflix, que ahora me pongo al día porque un mes fuera de casa hasta los perros le ladran a uno, aunque quien esto escribe ya no tiene perros, murieron los dos de casa y me quedé sin ellos. Ni uno más. Y los spots son solo andanadas de irse a la yugular de un partido a otro. Todos contra todos, como en la lucha libre, a tres caídas sin límite de tiempo.

 

EL ASCENSO DE NEMI

 

Juan Antonio Nemi Dib (Córdoba, 29 de octubre de 1962), se ha vuelto a embasar en la carpa grande, término beisbolero, en el gabinete de Javier Duarte de Ochoa. Inquieto tal cual, hace no mucho, entre vientos en contra y capoteando tempestades, se fue con la frente marchita y dejó la poderosa, pero muy conflictiva y delicada Secretaría de Salud, donde a veces ni el huamachito florece. Y hay paros a cada rato. Pues ayer por la noche comenzó a correr el rumor de que volvía sin la frente marchita, como titular del Consejo Estatal de Seguridad Pública. Y, si nada ocurre, Duarte gobernador le tomará la protesta en la Sala de Banderas a las 12 del día, dicen los enterados del caso. Ayer mismo, al conocer la noticia, lo busqué en la Blackberry, herramienta obligada de este sexenio, y me lo confirmó. No me dijo más, solo que ahí estaba a las órdenes, por si algo se ofrece, que espero  sea nada porque son asuntos de seguridad, pero me dio gusto verlo de nuevo rehabilitado, donde aguantó vientos en contra y desprecios y golpes bajos y altos, soflamas, a veces, porque la vida es así. De contrastes, aplaudido cuando estás arriba y denostado cuando medio caes. Suerte, será de gran ayuda al cierre del gobierno de Duarte. Sin duda.

 

EL GRAN GALEANO

 

He leído muchísimo al escritor uruguayo, Eduardo Galeano, cada libro que veo en cualquier librería, me lo ejecuto. Alguna vez compré tres en Buenos Aires, en una librería que no parece librería, parece un Vaticano atascado de libros, El Ateneo. Un viejo librero me recomendó un buen libro de Groucho Marx y un par de Eduardo Galeano. Desde esa vez que lo encontré, no lo abandoné. Lo lea cada que puedo, en sus relatos cortos, en su crónica única, en su mente brillante. Visitaba frecuentemente la Universidad Veracruzana de Xalapa, donde debe ser hijo pródigo, aunque sea uruguayo. Me enteré por Crónica del Poder y me fui al diario El País, para conocer de la muerte de este gran escritor y poeta. A los 74 años falleció, su obra ‘Las venas abiertas de América Latina’ es una lectura obligada para quien quiera conocer de nuestra América. Murió en hospital, víctima de cáncer de pulmón. El País: ‘En 2009, durante la Quinta Cumbre de las Américas, el expresidente de Venezuela Hugo Chávez le regaló un ejemplar de esta obra de Galeano —prohibida por la censura de las dictaduras de Uruguay, Argentina y Chile— al presidente de Estados Unidos, Barack Obama. En esa ocasión, la obra saltó de la posición 60.280 de la lista de los títulos más vendidos de Amazon a la décima en solo un día. El escritor fue preguntado después sobre este episodio. Respondió: «Ni Obama y ni Chávez entenderían el texto […]. Él [Chávez] se lo entregó a Obama con la mejor intención del mundo, pero le regaló a Obama un libro en un idioma que él no conoce. Entonces, fue un gesto generoso, pero un poco cruel».

 

EL MIO

 

A mí me ha gustado, y lo conservo en mis archivos hemerotecales, uno llamado Celebración de la fantasía. Va:

 

‘Fue a la entrada del pueblo de Ollantaytambo, cerca del Cuzco. Yo me había despedido de un grupo de turistas y estaba solo, mirando de lejos las ruinas de piedra, cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo, se acercó a pedirme que le regalara una lapicera. No podía darle la lapicera que tenía, porque la estaba usando en no sé qué aburridas anotaciones, pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano. Súbitamente, se corrió la voz. De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitas cuarteadas de mugre y frío, pieles de cuero quemado: había quien quería un cóndor y quién una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas y no faltaba los que pedían un fantasma o un dragón.

Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba más de un metro del suelo, me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca:

-Me lo mandó un tío mío, que vive en Lima -dijo

-Y anda bien -le pregunté

-Atrasa un poco –reconoció’.

Descanse en paz.

Muere también Gúnter Grass, un Nobel alemán.

Visítenos. www.gilbertohaazdiez.com

 

 

 

 

 

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