LA CANCILLER CHRYSTIA FREELAND

Chrystia-Freeland-e1527694805367

COLUMNA RETRATOS

GILBERTO HAAZ DIEZ

 

LA CANCILLER  CHRYSTIA FREELAND

 

Así como una vez alguien pensó y sugirió que debía haber Obispas, así se piensa que en el servicio exterior todas los titulares de esas dependencias debían ser mujeres. Sobre todo, si son como la inquieta y despampanante mujer canadiense, Chrystia Freeland, mujer atractiva que llega caminando con salero y garbo (pisa morena, pisa con garbo, que un relicario te voy a hacer). Entre dos feos, Videgaray y el tal Ildefonso, y un gringo y un yerno, la mujer ha guardado la distancia debida porque el maloso Donald Trump ahora pretende arrinconar a Trudeau, hijo de aquel buen presidente, y quiere un Tratado a su manera. La luna de miel con México terminó al otro día, entre los jerarcas de la FIFA, el tal Gianni Infantino, fueron al Salón Oval -que Loret dice que es chiquito-, a verle para el Mundial que se desarrollará en Canadá, Estados Unidos y México, el jerarca de FIFA debió haberle sacado tarjeta roja, o mínima de amonestación por andarse metiendo con nosotros. Allí de sopetón le mandó otro mensaje a Peña Nieto, con el que se había amelcochado por teléfono, al ritmo de aquella canción de César Costa, llamada besos por teléfono: ‘besos para ti, uuu, uuu’. Dijo que México iba a pagar el Muro, su cantaleta de siempre, que originó que Luis Videgaray, el amigo del yerno, le dijera que ese tema nunca entró a discusión. Trump piensa en los votantes de noviembre, le vale gorro Peña y López Obrador, a ese par solo los cabulea, les manda unas tolucas suavecitas que hacen que Peña brinque de alegría, como chamaco cuando estrena zapatos nuevos. Luego le mueve el tapete y se aquieta. Trump se mueve a sus instintos felinos, y por lo regular le salen las cosas, solo se espera que en noviembre pierda el Congreso para que se prepare su caída de reelección, donde no lo reelegirán, te lo pedimos señor. Pero andaba con la Canciller Freeland, dijo esta mujer que a México le hicieron manita de puerco y aceptó lo que aquel bárbaro racista pidió. Ni hablar, ahora a esperar qué ocurre con ellos, porque la vida de ese Tratado, que Trump no quiere trilateral pero si bilateral, está pendiendo de una hoja.

 

Ningún comentario aún

Comentarios

Mensaje