YUNES Y AMLO

COLUMNA ACERTIJOS

JUEVES 11 DE ENERO DE 2018

Gilberto Haaz Diez

 

*La felicidad es tanto mayor cuanto menos la advertimos. Camelot.

 

YUNES Y AMLO

 

El gobernador Yunes Linares y Andrés Manuel López Obrador, uno gobernador, el otro presidente en un futuro, si lo apoyan, riñen cada que pueden. Andrés Manuel le fajó con lo del reloj no marques las horas. Y Miguel Ángel, en un video de camarita, tomado por uno de sus auxiliares mientras iba de copiloto, le dijo que era un “mentiroso y un loco vividor del sistema”. Yunes lo retó que “mañana le iba a responder”, y que lo quiere en un debate dominical, en plaza Lerdo en Xalapa, municipio gobernado por Morena, a las tres, no menos, a las cinco como dice Peña, para demostrar que Duarte le pasaba lana, y como un jarocho de La Huaca, se despidió así: “No le saques, loco. Yo si trabajo, loco”. Faltó rematarlo con aquella clásica: “¡Coño, loco!”. To be continued.

 

LOS 5 ABATIDOS

 

Uno no quiere tocar cosas de la delincuencia. Lo más que uno puede las evita. Pero ayer en Rio Blanco, por la tarde las redes sociales alertaban que había enfrentamiento y resultó que las Fuerzas Federales, y las del Estado, de Jorge Winckler, Fiscal de Hierro, y Téllez Marié, el Elliot Ness, y la gloriosa Marina Armada de México y los policías federales, chocaron contra unos secuestradores y abatieron a 5, entre ellos una mujer. No hay nada peor que el secuestro, en esta zona hay uno por allí, que no se ha resuelto, y quizá haya algún otro. Es necesario que cuando ocurra eso de inmediato se denuncie. El índice de éxito de la unidad antisecuestros (UECS), es de un 97 por ciento cuando se denuncia de inmediato. Confíen en la autoridad. No es cierto que esos cuerpos antisecuestros estén infiltrados, hacen bien su trabajo cuando se denuncia a tiempo. La maluria levanta ahora a cualquiera que ve caminando, este señor que rescataron los cuerpos policiacos, era un ferrocarrilero. Qué podrían sacarle. En fin, debemos cuidarnos también nosotros mismos, no vivir con miedo pero si con precaución. Otra, la maluria se pone al día, los domingos, cuando la gente sale a comer, han escaneado ya los portones eléctricos y entran como Pedro por su casa a robar lo que pueden. Tiene remedio, el mismo técnico que los instala pone un botón extra que los inhabilita para que no puedan ser abiertos, ni de noche ni de día. Al irse a dormir, se pone esa alerta y ya. Terrible. El domingo pasado entraron así a dos casas orizabeñas. Tema cerrado.

 

EN LOS TWITERS

 

Se puede sacar una telenovela de los twiters. O algunas historias. Allí llegan todos, los buenos y los poderosos, y uno que otro que tira mierda, pero a esos en seguida el twit los bloquea diciendo que eso no se puede publicar y los borran. López Obrador jura y perjura que Margarita Zavala va en segundo lugar, según sus encuestas, mientras se cortaba el pelo en Xalapa con una estilista (pero te peinas, cuñao), dijo: “Margarita Zavala si me puede dar batalla”. Rola por doquier, el Peje el viernes va a Tierra Blanca, sitio donde en el pasado, cuando nadie lo pelaba, la radio XEJF le cubría el evento en vivo, sin cobrarle un solo centavo y él se asombraba, daba las gracias a los dueños y se decía extrañado de que  le siguieran los micrófonos cuando por allí andaba. Cosa buena de las democracias radiofónicas. Ahora va el viernes, me imagino que al mismo Parque Juárez, donde se ha cubierto de gloria. Peripla por el estado y presume conocer los 212 municipios, que ni Anaya ni Meade conocen, asegura. Pues no fue lejos por la respuesta. Margarita Zavala, la esposa de Calderón, que será sin duda independiente candidata, le externó: “No le voy a dar batalla a López Obrador. Yo le voy a ganar. La que a mí me preocupa es Juana”.

 

EL OTRO DESERTOR HUIDO

 

Otro: Javier Lozano, poblano y senador de la República, a quien vi de a lejitos en la inauguración del Foro Boca de Miguel Ángel Yunes Márquez, cuando trajo al violinista en el tejado, a uno de los cinco mejores del mundo, Lozano allí andaba repartiendo abrazos y tomándose selfies con quién podía. Me pareció verlo a lo lejos. Seguro que era él. Pues se rajó y se fue del PAN diciendo que el chamaco Anaya (un joven dictador) solo lleva agua a su molino y quiere jugar con todas las canicas él solito. Katia D’ Artigues, la periodista, le asestó que se fue cuando vio que no le daban la candidatura al gobierno de Puebla, reservada a la esposa de Moreno Valle (¿Por qué las esposas quieren ser algunas gobernadoras?, cuando sus maridos lo han sido, el mal ejemplo de los Kirchner les pega. Eva Perón solo hubo una, en fin). Cosas de partidos. Javier Lozano dijo que se iba a apoyar a Pepe Meade, una baja sensible, sin duda. Exhibió una foto al lado de Clavillazo Ochoa y de Meade y Aurelio Nuño Mayer, que si es Mayer es bueno, sonriendo los cuatro le han nombrado vicecoordinador de mensajes (¿Qué es eso?) y uno de los voceros oficiales de la campaña. Sin corbata los cuatro, con una bandera mexicana al lado, y tres de ellos con camisa azul, Meade en blanca, Lozano seguro hoy se las manda a Anaya todas. Venga, pues.

www.gilbertohaazdiez.com

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